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Lotevio

Guía

«Contract» no es una etiqueta. Es un nivel de exigencia.

La diferencia con el mobiliario doméstico no se ve en la foto. Está en cuántos ciclos aguanta, qué ensayos tiene detrás y quién responde cuando falla.

Empecemos por lo que nadie dice.

«Contract» no es una categoría legal. No existe ninguna norma española que defina qué mobiliario puede llamarse así y cuál no. Cualquier fabricante puede imprimir la palabra en su catálogo sin cometer ninguna infracción, y muchos lo hacen.

De ahí se sigue lo único importante de esta página: si el nivel de exigencia no está escrito en su pedido, no está en ningún sitio. No lo suple la costumbre del sector, ni la reputación del fabricante, ni la palabra «contract» repetida en la oferta.

Obligatorio

Lo que exige la ley, y hasta dónde llega.

El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico SI (Seguridad en caso de incendio), regula la reacción al fuego de los elementos decorativos y de mobiliario. En edificios de uso Pública Concurrencia exige dos cosas concretas:

  • Butacas y asientos fijos tapizados que formen parte del proyecto —cines, teatros, auditorios, salones de actos— deben superar los ensayos UNE-EN 1021-1 (cigarrillo en combustión) y UNE-EN 1021-2 (llama equivalente a una cerilla).

  • Los elementos textiles suspendidos —telones, cortinas, cortinajes— deben ser Clase 1 según UNE-EN 13773.

Conviene leer esa exigencia con cuidado, porque alcanza menos de lo que se supone. Recae sobre asientos fijos que forman parte del proyecto: el sillón suelto de una habitación no entra por esa puerta. Y una habitación de hotel es uso Residencial Público, no Pública Concurrencia — aunque el restaurante, el bar o los salones del mismo hotel sí puedan clasificarse como tal según su ocupación.

La conclusión es incómoda y por eso casi nunca se dice: buena parte del mobiliario de un hotel no está cubierta por una obligación legal directa de comportamiento al fuego. Lo que la cubre es lo que usted escriba en el pedido, lo que le pida su aseguradora y lo que exija la normativa autonómica o la licencia de actividad del local.

Contractual

Lo que exige el uso, aunque no lo exija la ley.

Aquí está la diferencia real entre un mueble de casa y uno de hotel. Ninguna de estas normas es obligatoria: son el listón que se pide por contrato, y el único motivo por el que un fabricante las cumple es que alguien se las ha pedido.

Uso previsto

Doméstico

Unas pocas ocupaciones al día, por las mismas personas.

Contract

Decenas de ocupaciones diarias, por desconocidos y sin cuidado.

Norma de asientos

Doméstico

UNE-EN 12520, uso doméstico.

Contract

UNE-EN 16139, uso no doméstico, con nivel de uso declarado.

Tapicería

Doméstico

Del orden de 15.000–20.000 ciclos Martindale.

Contract

Desde 30.000 ciclos, y más en sillería de restaurante.

Limpieza

Doméstico

Ocasional y suave.

Contract

Química, diaria, y el acabado tiene que aguantarla.

Reposición

Doméstico

Se sustituye la pieza por otra parecida.

Contract

Tiene que coincidir con las otras cincuenta y nueve.

La norma que ordena todo lo demás es la UNE-EN 16139, de resistencia, durabilidad y seguridad para asientos de uso no doméstico: cargas repetidas sobre asiento y respaldo, impactos, vuelco. Sustituyó a la UNE-EN 15373 en 2013 y se revisó en 2025. Distingue niveles de uso, de modo que pedirla sin decir cuál es pedirla a medias.

A eso se añaden la emisión de formaldehído de los tableros (clase E1, que importa especialmente en una habitación, que es un espacio cerrado donde se duerme) y, para los revestimientos y elementos incorporados a la obra, las euroclases de reacción al fuego de la UNE-EN 13501-1, de A1 a F.

En la práctica

El problema casi nunca es que el fabricante engañe. Es que el pedido no pedía nada.

«Sesenta sillas modelo X, acabado roble, tapizado gris» es un pedido sin nivel de exigencia. Se sirve tal cual, y se sirve correctamente. Dieciocho meses después las uniones bailan, el tapizado ha perdido el color junto al ventanal y el modelo ya no se fabrica. Nadie ha incumplido nada.

Antes de firmar

Cinco cosas por escrito.

No hace falta ser experto en normativa. Hace falta que alguien las pida antes de que se firme el pedido, porque después ya no hay dónde agarrarse.

  1. 01

    El informe de ensayo, no la declaración

    Resistencia y durabilidad conforme a UNE-EN 16139, con el nivel de uso indicado y el informe del laboratorio adjunto. «Apto para contract» en un catálogo no es un ensayo: es una frase.

  2. 02

    La ficha técnica de la tapicería

    Ciclos Martindale, solidez del color a la luz y al frote y, si el espacio lo exige, los ensayos UNE-EN 1021-1 y 1021-2. La tapicería es lo primero que falla y lo más caro de rehacer.

  3. 03

    Repuestos y continuidad de referencia

    Compromiso escrito de disponibilidad de piezas y del mismo tejido durante un plazo concreto. Es lo que decide si dentro de tres años repone seis sillas o cambia sesenta.

  4. 04

    La garantía, con su letra pequeña delante

    Plazo, alcance y quién paga la mano de obra y el transporte de la pieza sustituida. Una garantía que cubre la pieza pero no el porte hasta Baleares cubre la mitad.

  5. 05

    El plazo, con consecuencia

    La fecha de entrega en el contrato y qué ocurre si no se cumple. Un plazo sin consecuencia no es un plazo: es una estimación optimista.

Esto es exactamente nuestro trabajo.

Verificar que el fabricante puede con el encargo y que la documentación técnica está en regla antes de proponérselo. Usted firma con el proveedor; nosotros hemos comprobado antes lo que hay detrás de la palabra «contract».

Si lo que le aprieta es el calendario, siga por cuánto se tarda en amueblar un hotel. Cómo se trabaja un encargo, paso a paso, está en el criterio. Las dudas sobre garantías y costes, en las preguntas frecuentes.